Sobre la terapia Gestalt

La Terapia Gestalt es algo más que un eficaz abordaje terapéutico, se trata de una filosofía de vida, un “arte de vivir” que prima el darse cuenta (ampliar el nivel de conciencia respsente (vivir en el aquí y el ahora), el hacerse cargo (asumir la propia responsabilidad respecto a lo que uno es, siente, piensa, hace y quiere) y la autorregulaecto a lo que me pasa en cada momento), el estar en el presente (vivir en el aquí y el ahora), el hacerse cargo (asumir la propia responsabilidad respecto a lo que uno es, siente, piensa, hace y quiere) y la autorregulación (confianza en las propias capacidades).

Se trata de una valiosa herramienta de transformación y autoconocimiento que no se limita a ayudar a las personas que se encuentran con dificultades emocionales en sus vidas, es también una ayuda a actualizarse, a ser y desarrollarse personalmente al promover la salud, el bienestar y los propios recursos de la persona, incrementando así su nivel de conciencia.

Fue creada por Fritz Perls en los años 50 fruto de sus trabajos y múltiples influencias: el psicoanálisis, la psicología de la gestalt, el teatro y el psicodrama de Moreno, el pensamiento fenomenológico y existencialista, el Taoísmo y el Budismo Zen, el trabajo corporal de W. Reich, A. Lowen y Pierrakos, el rolfing, la práctica de la consciencia sensorial…

Se encuadra dentro del movimiento de la Psicología Humanista y del desarrollo del Potencial Humano con los que comparte principalmente su orientación a la salud y a la vida y su enfoque holístico. La persona es contemplada y entendida como un todo (no como la suma de partes), de una forma más global, integrando todas sus dimensiones (sensoriales, afectivas, intelectuales, sociales y espirituales) y devolviéndole el protagonismo y la responsabilidad de su vida.

En Terapia Gestalt se antepone la espontaneidad al control; la vivencia, a la evitación (también de lo molesto y lo doloroso); el sentir, a la racionalización… Su orientación es experiencial, es decir, se incentiva y se promueve el sentir, el vivir, la acción, el experimentar, el traducir en actos y acciones las posibles soluciones nuevas, la movilización de lo genuino y de lo esencial de uno. Se da paso así a un proceso de movilización que favorece el cambio, la expresión viva y total y el contacto auténtico con los otros y con uno mismo.

Se requiere del terapeuta su radical presencia, su entrega y un uso de sí mismo como instrumento (emocional, corporal e intelectual) con lo que refleje y muestre una actitud concreta ante la vida en lugar de ejercer un rol pasivo, distante o de llevar a cabo únicamente técnicas. El terapeuta gestalt te acompaña de forma cálida en tu proceso y, más que darte soluciones, te ayuda a reconocer tus hábitos y patrones de conducta, a incrementar tu conciencia y a desarrollar e integrar recursos para que puedas hacerte cargo e impulsar tu propia vida.

“El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos” M. Proust

✳Código ético (Asociación Española de Terapia Gestalt)