El proceso terapéutico como viaje de vuelta a casa

 

encontrar mi camino

 

 

Lo que se expresa en el presente también nos muestra el camino para recuperar  nuestros recursos más esenciales, nuestros anhelos, reorientarnos, dejar ir patrones condicionados de respuesta y ser un poco más libres.

 

 

“Hay cosas que nadie puede hacer por nosotros, pero realmente no podemos hacerlas solos”
P. A. Levine

Terapia de pareja. La satisfacción en el amor

terapia de pareja

La capacidad amorosa de una pareja puede y tiene que desarrollarse. Ésta es una de sus principales funciones y razones (del estar en pareja), como dice Xavier Serrano, los que se escogen van de la mano, transcendiendo lo individual en este viaje hacia un significado real, concreto y elaborado de lo que es el Amor.

Ahora bien, la capacidad amorosa al mismo tiempo está relacionada con la capacidad de satisfacción en el amor de uno para con uno mismo. Si la persona previamente no ha madurado lo suficiente su identidad, la aceptación de sí mismo, de sus límites, su autoestima, su autonomía…, nos encontraremos con la utilización de la relación y del otro para la compensación de las carencias afectivas propias, surgiendo así realidades y vínculos poco nutritivos, dinámicas basadas en la manipulación que generarán cada vez más sufrimiento y que nos conducen al conflicto y a la ruptura. 

Según Serrano, la pareja es un sistema humano temporal y funcional cuyo vínculo fundamental es el Amor y el desarrollo de la potencialidad de cada uno de los miembros que la forman. Cuando aparece la crisis es necesario y una oportunidad afrontarla mediante terapia de pareja bien sea para madurar y crecer en la relación o para dejarla de manera cordial y nutritiva, para que ambos puedan seguir su evolución personal y para que los hijos, en el caso que los hubiera, no sean “el chivo expiatorio” del sufrimiento y frustración de los padres.

La psicoterapia cumple una doble función en el trabajo con la pareja. Una de tratamiento  a través de la promoción y facilitación de la toma de consciencia de lo que está sucediendo, del responsabilizarse y del hacerse cargo, y la otra de prevención del “embrutecimiento” y del desgaste de las tensiones diarias, promoviendo así el desarrollo y la profundización en la capacidad de amar.

Sobre la terapia Gestalt

La Terapia Gestalt es algo más que un eficaz abordaje terapéutico, se trata de una filosofía de vida, un “arte de vivir” que prima el darse cuenta (ampliar el nivel de conciencia presente y vivir en el aquí y el ahora), el hacerse cargo (asumir la propia responsabilidad respecto a lo que uno es, siente, piensa, hace y quiere) y la autorregulación (confianza en las propias capacidades).

Se trata de una valiosa herramienta de transformación y autoconocimiento que no se limita a ayudar a las personas que se encuentran con dificultades emocionales en sus vidas, es también una ayuda a actualizarse, a ser y desarrollarse personalmente al promover la salud, el bienestar y los propios recursos de la persona, incrementando así su nivel de conciencia.

Fue creada por Fritz Perls en los años 50 fruto de sus trabajos y múltiples influencias: el psicoanálisis, la psicología de la gestalt, el teatro y el psicodrama de Moreno, el pensamiento fenomenológico y existencialista, el Taoísmo y el Budismo Zen, el trabajo corporal de W. Reich, A. Lowen y Pierrakos, el rolfing, la práctica de la consciencia sensorial…

Se encuadra dentro del movimiento de la Psicología Humanista y del desarrollo del Potencial Humano con los que comparte principalmente su orientación a la salud y a la vida y su enfoque holístico. La persona es contemplada y entendida como un todo (no como la suma de partes), de una forma más global, integrando todas sus dimensiones (sensoriales, afectivas, intelectuales, sociales y espirituales) y devolviéndole el protagonismo y la responsabilidad de su vida.

En Terapia Gestalt se antepone la espontaneidad al control; la vivencia, a la evitación (también de lo molesto y lo doloroso); el sentir, a la racionalización… Su orientación es experiencial, es decir, se incentiva y se promueve el sentir, el vivir, la acción, el experimentar, el traducir en actos y acciones las posibles soluciones nuevas, la movilización de lo genuino y de lo esencial de uno. Se da paso así a un proceso de movilización que favorece el cambio, la expresión viva y total y el contacto auténtico con los otros y con uno mismo.

Se requiere del terapeuta su radical presencia, su entrega y un uso de sí mismo como instrumento (emocional, corporal e intelectual) con lo que refleje y muestre una actitud concreta ante la vida en lugar de ejercer un rol pasivo, distante o de llevar a cabo únicamente técnicas. El terapeuta gestalt te acompaña de forma cálida en tu proceso y, más que darte soluciones, te ayuda a reconocer tus hábitos y patrones de conducta, a incrementar tu conciencia y a desarrollar e integrar recursos para que puedas hacerte cargo e impulsar tu propia vida.

“El único verdadero viaje de descubrimiento consiste no en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos” M. Proust

✳Código ético (Asociación Española de Terapia Gestalt)