ATENCIÓN EN CRISIS

trauma y psicoterapia Vivir en primera persona o ser testigo de determinadas experiencias que se perciben como una amenaza a la integridad, a la vida, o que nos superan, puede despertar un fuerte estado de ansiedad, un estrés agudo y por consiguiente instalarnos en una situación de trauma o crisis. También se puede llegar a esta situación por un estrés sostenido y acumulado en el tiempo.

Ambos tipos de estrés pueden afectar seriamente a la persona y a su organismo, en sus capacidades de cuidado y autorregulación, emocionalmente, pueden aparecer también síntomas corporales, somatizaciones diversas… y atrapar a la persona en un estado de desorientación que se traduce en un estar en el mundo (respuesta vital) en modo letárgico de congelación, de lucha, de huida.

El trauma o la crisis puede ser el resultado de una amplia variedad de factores estresantes (agudos o sostenidos) los cuales pueden adoptar múltiples formas dentro de las experiencias que vivimos: accidentes, intervenciones médicas invasivas, agresiones físicas, acoso sexual, abuso emocional, pérdida de seres queridos, separaciones, desastres naturales…

En el trabajo psicoterapéutico de atención en crisis integro diferentes disciplinas y técnicas. Este se desarrolla alrededor de diferentes fases: la de servir un contenedor seguro donde reducir el sufrimiento y sentirse, la de encontrar el descanso y orientarse, y la de explorar y sostener conjuntamente el estado en el que la persona está atrapada. También, en una fase más avanzada, se profundiza en las raíces de este estado para facilitar la comprensión, su proceso y al mismo tiempo la liberación de la energía contenida y desencadenante de síntomas y otras limitaciones.

 

Hay cosas que nadie puede hacer por nosotros,
pero realmente no podemos hacerlas solos” 
P. A. Levine