Vivir el Instante presente

Claude Monet (1840-1926) – “La urraca” (1868-1869, óleo sobre lienzo, 89 x 130 cm, Museo d’Orsay, París)

Para tener un día de invierno perfecto como este, hace falta un aire claro, luminoso, con el resplandor de la nieve, bastante frío, poco o nada de viento, y el calor debe provenir directamente del sol. No un calor de deshielo. La tensión de la naturaleza no debe aflojar.

Henry thoreau, diario (febrero de 1854)

[…] Lo que facilita el acceso a esos mundos del instante presente son algunas gracias externas, desde luego, como el sol, la nieve y la urraca del cuadro de Monet. Pero también la decisión de estar, lo más a menudo posible, en situación de ser tocado, contactado, golpeado por la vida. Se trata de un acto de consciencia voluntaria, se trata de decidirse a abrir la puerta de nuestra mente a todo lo que está aquí. En lugar de refugiarnos en una u otra de nuestras ciudadelas interiores: cavilaciones, reflexiones, certidumbres y previsiones.

Hay momentos en los que más vale no decir nada. Entonces hay que aceptar pasar por la realidad de otro modo: sintiendo y experimentando.

Nada sustituye a la experiencia del instante presente. […]

 

Texto extraído de la obra Meditar día a día, de C. André