La ansiedad y la angustia son dos experiencias emocionales que a menudo se entrelazan, pero tienen características distintas. Mientras que la ansiedad puede ser una respuesta emocional y fisiológica normal ante situaciones estresantes o amenazantes, la angustia es una sensación de malestar profundo y aflicción emocional. Aunque comparten algunos síntomas físicos como aumento de la frecuencia cardíaca y tensión muscular, existen diferencias importantes entre ellas.
La ansiedad se caracteriza por sentimientos de preocupación, nerviosismo y agitación. Puede manifestarse en diferentes grados, desde leve hasta trastornos de ansiedad más severos como el trastorno de ansiedad generalizada o los ataques de ansiedad. La ansiedad puede estar acompañada de síntomas físicos notables como respiración rápida y sudoración. Puede afectar el rendimiento y la capacidad para realizar actividades diarias, y cuando es excesiva o persistente, puede interferir significativamente en la calidad de vida.
Por otro lado, la angustia se experimenta como una sensación profunda de malestar y aflicción emocional. Puede manifestarse como una opresión en el pecho, tristeza intensa, desesperanza y pérdida de interés en las actividades previamente disfrutadas. A diferencia de la ansiedad, la angustia no siempre está relacionada con situaciones específicas, sino que puede ser más generalizada y no necesariamente desencadenada por un estímulo externo. Puede interferir en el bienestar emocional y llevar a dificultades en el funcionamiento diario.
Es importante tener en cuenta que la ansiedad y la angustia pueden coexistir y que cada individuo puede experimentarlas de manera única. Algunas similitudes entre ambas incluyen su capacidad para generar síntomas físicos como aumento de la frecuencia cardíaca y tensión muscular, así como su potencial para afectar el bienestar emocional y la calidad de vida.
Para terminar, recuerda que es importante no generalizar y dar el paso de forma valiente a explorar las causas particulares y subyacentes desde una perspectiva global (que tenga en cuenta las dimensiones corporal, espiritual e incluso social y cultural) con el apoyo de un profesional debidamente acreditado de la salud mental.
*foto de Pexels
